‘Sin estímulo fiscal salimos bien librados’: análisis del CIDE

A pesar de que en el tercer trimestre la economía mexicana tendría una recaída de 0.8%, eso no quitará que la recuperación para este año sea positiva y termine en 6.2%, y el próximo año en 3.9%, más optimista que el consenso de analistas y que es más cercano a las previsiones de Hacienda y del FMI, proyectó el Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE).

Raúl Feliz, académico de la División de Economía de la institución, comentó en conferencia que el país ha salido bien librado en su recuperación y ésta se ve bien si se considera que prácticamente no hubo estímulos fiscales para impedir la pérdida de empleos y el cierre de empresas, y que ha sido mejor que otros países emergentes que sí dieron altos estímulos fiscales como Brasil.

Las cuentas fiscales están relativamente estables, con déficit y deuda moderados. El empleo ya casi recuperó su nivel prepandemia y el crecimiento será más o menos bueno. Esto no pinta tan mal después de prácticamente no haber hecho nada en la política fiscal” expresó Feliz.

Comentó que el gran estímulo del país ha provenido de Estados Unidos, que ha dado impulso a las exportaciones manufactureras y las remesas, en la que estas últimas cerrarán el año en un histórico monto superior a los 50 mil millones de dólares. 

AÚN NO HAY PLENA RECUPERACIÓN

Raúl Feliz comentó que el reto de México será recuperar la trayectoria potencial de crecimiento y de empleo que se traía antes de la pandemia.

Explicó que, en esa comparativa, el país estará el próximo año todavía 6.4% por debajo respecto a su PIB potencial, y con un faltante de más de un millón de plazas laborales.

El experto en economía explicó que de los componentes de la demanda agregada, el único que ya recuperó e incluso superó los niveles prepandemia ha sido las exportaciones.

En cambio, los componentes que recuperarán dicho nivel hasta 2022 serán el propio PIB y el consumo público, mientras que el consumo privado estará muy cerca a finales del próximo año.

Feliz alertó que el único componente que no estará cerca de su nivel prepandemia en 2022 será la inversión, tanto pública como privada.

 

Fuente: CIDE y Encuesta Citibanamex/ Gráfico: Jesús Sánchez

LA ALTA INFLACIÓN

La inflación por encima de 6% que hoy tiene México obedece a factores externos como el alza en precios del petróleo, costos de transporte y demás precios de materias primas, por lo que la política monetaria poco puede hacer para contrarrestarla, explicó Raúl Feliz, académico del CIDE.

Explicó que cuando se analiza el alza de la inflación subyacente, que es la menos volátil, se descubre que su incremento no proviene de factores estructurales internos o de presiones de costos salariales, sino que se explica por los componentes volátiles que la impactan, que son los precios de energéticos y de las materias primas.

LA ECONOMÍA MODERA RITMO DE CRECIMIENTO

CIBanco estimó que el PIB de México durante el tercer trimestre solamente creció 5.5% a tasa anual, cifra que confirma un menor ritmo en la reactivación económica. Además, el banco ajustó su expectativa para todo el año, al reducirla de 6.3% a entre 6.0 y 6.1 por ciento.

La recuperación continúa, pero ha perdido ímpetu. Desde comienzos de la segunda mitad del año, la mayoría de los indicadores económicos en nuestro país han mostrado que el efecto rebote observado sobre todo en el periodo marzo-mayo ha perdido fuerza. A la debilidad del consumo interno se le sumó la prolongación de los cuellos de botella derivados del impacto que la pandemia ha tenido en algunas cadenas de valor alrededor del mundo”, explicó el banco.

De acuerdo con CIBanco ya se esperaba que la actividad económica avanzara lento para la segunda mitad del año, sin embargo, el freno fue mayor a lo previsto.

En el tercer trimestre la afectación fue aún más fuerte de lo esperado, ya que coincide cuando el país enfrentó el peor momento de la tercera ola de covid-19, por la variante Delta”.

Además, es probable que las afectaciones al desempeño económico se mantengan en 2022, pues “para el próximo año cada vez será más difícil mantener incrementos reales trimestrales ante la falta de confianza e incentivos a la inversión, así como por los costos que provocaron el encierro y seguirán mermando la reactivación económica”.

DEBILIDAD EN AUTOS

La industria automotriz, que había sido una fuerte generadora de crecimiento económico, se ha visto afectada por la falta de semiconductores, fenómeno que se ha traducido en un fuerte freno al desempeño de las exportaciones mexicanas.

Toda la cadena automotriz está siendo afectada y no se vislumbra una solución rápida ya que puede demorarse hasta la segunda parte del 2022”.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.